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MIS VIVENCIAS: LA SEÑORA QUE VENDE DULCES

Hace tiempo en uno de mis viajes estaba en un local de comida rápida de una terminal de autobuses, y estaba observando detenidamente a un persona, era una señora ya grande, tal vez de unos 70 años edad, la cual estaba vendiendo dulces de los que regularmente se preparan en casa, para mi sorpresa y a la vez una profunda decepción sumado de tristeza fue la poca empatía y solidaridad de las personas que se encontraban en aquel lugar, pues prácticamente la ignoraban y otras simplemente  le decían que no sin siquiera voltearla a ver, como si la discriminaran.

De pronto se acercó hacia mí ofreciéndome los dulces, por un momento la mire su rostro reflejaba tristeza, necesidad, angustia y  desesperación,  pero con un brillo en los ojos que me transmitía fortaleza, tenacidad, valentía, perseverancia, lucha, amor a la vida, sencillez  y humildad, sin dudarlo y con la voz casi cortada me dirigí hacia ella para comprarle algunas  barras de dulces de una manera respetuosa y honestamente con alegría.

Su espíritu de mujer valiente y luchadora ante la vida a pesar de la edad, me robó toda mi atención, mis respetos y sobre todo reafirmó en mi lo que siempre he pensado, "La vida sólo tendrá sentido cuando luchamos por ella, cuando amamos lo que hacemos, cuando somos nosotros mismos sin importar que digan los demás, cuando vivimos día a día demostrando que no somos un ser humano cualquiera, cuando valoramos lo que nos cuesta obtener, cuando estamos tristes y tenemos la valentía de sonreír, cuando nos ganamos y construimos una vida, cuando disfrutamos lo poco o mucho que tenemos, cuando valoramos la experiencia, cuando la necesidad se convierte en un momento de coraje para salir adelante, cuando decidimos afrontar las circunstancias sin quejarnos,  porque hemos entendido que la vida solo se valora cuando disfrutamos y decidimos ser felices a costa de todo y de todos sin hacer daño a los demás”.

Y con esto te invito a reflexionar sobre que tanto haces por la vida, si la vives bien o mal, cuantas veces te has  levantado después de haber caído, si lejos de perder el control sonríes, hay tempestades que solo llegan para revelar que somos más fuertes, la vida de eso se trata de tener pruebas y obstáculos para demostrar la fuerza externa para levantarnos y la fuerza interna para sonreír.

Mis Vivencias:  Arturo Hdez. Lázaro



UNA REFLEXIÓN DE LA VIDA REAL, "LA SEÑORA QUE VENDE DULCES"

(Una reflexión de la generosidad y perseverancia ante la vida)

Hace un par de horas estando en un local de comida rápida de una terminal de autobuses, estuve observando que una persona, una señora quizá de unos 70 años edad vendiendo  dulces que tal vez ella misma hizo, lo que me sorprendió y a la vez me decepcionó y un tanto de tristeza es ver que las personas que se encontraban en ese lugar la ignoraban, otras personas simplemente  le decían que no sin verle al rostro.

De pronto giró y se acercó hacia mí ofreciéndome los dulces, por un momento fije mi mirada hacia la señora y su rostro reflejaba tristeza, necesidad, angustia y  desesperación,  pero con un brillo en los ojos que me transmitía fortaleza, tenacidad, valentía, perseverancia, lucha, amor a la vida, sencillez  y humildad, sin dudarlo y con la voz casi quebrada me dirigí hacia ella para comprarle algunas  barras de dulce de una manera respetuosa con una sonrisa que naturalmente hacia que se desprenda de mi rostro.


Su espíritu de mujer valiente y vencedora ante la vida me robó toda mi atención, mis respetos y sobre todo reafirmó en mi lo que siempre he pensado "la vida sólo tendrá sentido cuando luchamos por ella, cuando amamos lo que hacemos, cuando somos nosotros mismos sin importar que digan los demás, cuando vivimos día a día demostrando que no somos un ser humano cualquiera, cuando valoramos lo que nos cuesta obtener, cuando estamos tristes y tenemos la valentía de sonreír  ante la tempestad, cuando nos ganamos la vida, cuando disfrutamos lo poco o lo mucho que tenemos y valoramos lo vivido, cuando la necesidad se convierte en un momento de coraje para salir adelante, cuando decidimos afrontar las circunstancias sin quejarnos porque hemos entendido entonces que la vida solo es valorada cuando disfrutamos y decidimos ser felices a costa de todo y de todos”.

Tal vez es momento de reflexionar que tanto hacemos por la vida, como la vivimos o mal vivimos, cuantas veces nos levantamos después de vernos caer, cuantas veces sonríes aunque la situación este difícil, navegar contra la tempestad nunca será mala idea  tan solo serán pruebas que la vida nos coloca como obstáculos para demostrar la fuerza externa que poseemos y la fuerza internar que nos hace movernos.


Autor: Arturo Hdez. Laza